crónica de un cruce de caminos

se juntan dos recetas en el cruce de caminos…

y las traigo con la idea de sublimarlas en el impulso que el acto creativo me lleva a modificarlas, a colocarlas en espacios diferentes, pero siempre tratando de conservar su esencia…

 

la primera: el Asado Negro, receta tradicional venezolana mencionada en ocasiones anteriores, que no deja de sorprenderme por el potencial de sabor y riqueza evolutiva que me llama a desarrollar…

 

lo he sacado de su contexto habitual primero, deshilándolo luego de su lenta y prolongada cocción, para terminar mezclándolo con chalotas caramelizadas, hongos de diferentes variedades y la esencia de su propia salsa en base a vino, azúcar casi sin refinar (Papelón) y malta (en esta oportunidad)…

 

finalmente, lo he colocado para que repose y rellene un tierno Popover, receta que conozco hace ya muchos años y que por su versatilidad sirve tanto para acompañar platos principales, entradas y postres…

 

por otro lado, una receta que había aportado en su momento Sofía, acerca de una torta de chocolate cuya textura y humedad hacen volar la mente y me da la oportunidad de recrearla agregándole muchas nueces picadas en su interior, para terminar transformándose en una suerte de brownie…

 

desgrano un buen trozo de esta receta, para colocarlo y prensarlo dentro de un molde de cilindro… 

 

moldeo un quenelle de Terciopelo de Limón y corono con un trozo de dorado a la hoja…

 

así finalizo mi crónica del encuentro en la recreación de estas dos recetas…

 

en Miami, a los 20 días del mes de Julio del 2022